jueves, 6 de marzo de 2008

El rol de la madre y del padre: semejanzas y diferencias.

"Varios cientos de niños han sido estudiados mediante el procedimiento de una situación desconocida, concebido por Ainsworth (Ainsworth y otros, 1978), que da la oportunidad de observar cómo responde el niño, primero en presencia de sus padres, luego cuando se lo deja solo, y más tarde cuando sus padres regresan. Como resultado de estas observaciones se puede clasificar a los niños entre los que presentan una puta de apego seguro a la madre o de una de dos formas principales de apego inseguro a ella. Dado que se ha demostrado que estas pautas poseen una estabilidad considerable durante los primeros años de vida y que predicen el modo en que un niño que asiste a una escuela de párvulos a una edad promedio entre los cuatro y medio y los seis años se relacionará con una persona nueva y abordará una tarea nueva (Arend, Gove y Sroufe, 1979), el valor del procedimiento como método de evaluación del desarrollo social y emocional del niño no necesita ser subrayado.

Hasta ahora, casi todos los estudios que utilizaron este procedimiento han observado a los niños con sus madres. Sin embargo, Main y Weston (1981) ampliaron el trabajo observando a unos sesenta niños, primero con uno de los padres y, seis meses más tarde, con el otro. Uno de los descubrimientos consistió en que, considerado como grupo, las pautas de apego mostradas a los padres se parecían mucho a las mostradas a las madres, con aproximadamente la misma distribución porcentual de pautas. Pero un segundo descubrimiento fue aun más interesante. Cuando se examinaron las pautas mostradas por cada niño en particular, no se encontró ninguna correlación entre la pauta mostrada con un progenitor y la mostrada con el otro. Así, un niño puede tener una relación segura con la madre pero no con el padre, un segundo puede tenerla con el padre pero no con la madre, un tercero puede tenerla con ambos padres, y un cuarto no tenerla con ninguno de los dos. En su acercamiento a las personas y las tareas nuevas, los niños representaban una serie graduada. Los que tenían una relación segura con ambos padres eran más seguros de sí mismos y más aptos; los que no tenían una relación segura con ninguno de los dos no lo eran en absoluto; y aquellos que tenían una relación segura con un progenitor pero no con el otro, se encontraban en un punto intermedio.

Dado que existen indicios de que la pauta de apego que un niño no dañado en el momento del nacimiento desarrolla con su madre es el producto de cómo lo ha tratado su madre (Ainsworth y otros, 1978), es más probable que , de manera similar, la pauta que desarrolle con su padre sea el producto de cómo lo ha tratado éste.

Este estudio, junto con otros, sugiere que al proporcionar una figura de apego para su hijo, un padre puede estar desempeñando un rol muy parecido al desempeñado por la madre; sin embargo, en la mayoría de las culturas -y quizás en todas ellas- los padres cumplen ese rol con mucha menor frecuencia que las madres, al menos cuando los niños aún son pequeños. En la mayoría de las familias con hijos pequeños el rol del padre es diferente. Es más probable que él, y no la madre, participe en un juego ingenioso y físicamente activo y, que sobre todo en el caso de los varones, se convierta en el compañero de juegos preferido de su hijo. Lamb (1977), Parke (1979), Clarke-Stewart (1978) y Mackey (1979)."

BOWLBY, J. (1995) UNA BASE SEGURA. APLICACIONES CLÍNICAS DE UNA TEORÍA DEL APEGO. Barcelona: Paidós Psicología Profunda.(Pág. 22 y 23)


2 comentarios:

centrosychicxs dijo...

Hola,

Desde la Asamblea contra los Centros de Menores hemos abierto un blog para denunciar las violaciones de los derechos humanos que estamos viendo, contactar con chavales y sus familias, publicar información...

www.centrosychicxs.blogspot.com

Creeemos que tanto a los profesionales como a los usuarios de este blog os puede parecer interesante.

un saludo.

C.I. dijo...

Muchas gracias por encontrarnos y pensar en nosotros. Es una iniciativa arriesgada la que emprendéis, pero no por ello exenta de una gran importancia ya que existen situaciones anómalas desde el inicio de la aplicación de la Ley 2000 de responsabilidad del menor.